En 1982, luego de trabajar algunos años en el área de minería en una consultora de inversiones canadiense, Pierre Lassonde y Seymour Schulich deciden aliarse y fundar Franco Nevada, su propia empresa de inversión minera. La empresa empezó como cualquier fondo de inversión minero, buscando proyectos y apostando en ellos. No fue hasta 1985 que deciden probar nuevas formas de inversión, siendo los precursores en invertir a cambio de regalías en proyectos mineros. En su forma más básica, una regalía, o royalty, consiste en un porcentaje muy pequeño de los ingresos anuales de un proyecto a cambio de una inversión en éste. Hasta la creación de Franco Nevada, las regalías se habían utilizado principalmente en la industria hidrocarburífera. Debido a la incertidumbre en los recursos y reservas calculadas, al igual que el tiempo de desarrollo de un proyecto, la exploración minera es considerada más riesgosa que la de hidrocarburos. Por ello se creía, en esa época, que una empresa basada exclusivamente en regalías en minería no sería rentable. Franco Nevada demostró lo contrario. Su primera inversión, de USD$2M por el 4% de los ingresos de un pequeño proyecto en Nevada, sigue trayendo ingresos a la empresa. Este proyecto se convirtió en una de las minas más importantes de la productora Barrick y, hasta la fecha, casi 30 años más tarde, ha generado ingresos a Franco Nevada por más de USD$800 Millones de dólares.

Desde entonces, empresas enfocadas en regalías mineras han crecido a nivel global, empujando proyectos y explorando las posibles formas de estructurar negocios de este tipo. Hasta el momento, existen tres modelos principales de regalía:

1) Regalías por retorno neto de fundición (NSR Royalties): Esta es la regalía estándar de la industria y está basadas en el pago de un porcentaje del valor de la producción. Este tipo de regalía varía mucho dependiendo del mineral con el que se trabaja. Por ejemplo, si la regalía es en un proyecto de hierro, donde los costos de transporte son sumamente altos, se puede estructurar una cláusula que descuente el precio de transporte antes de pagar la regalía. En metales preciosos, especialmente el oro, los descuentos son mucho menores.

2) Regalía de tipo stream (Metal Streaming Royalty): En este tipo de regalía, el inversionista invierte una suma de dinero en un proyecto con la promesa de comprar un porcentaje de la producción a un precio fijo. Existen empresas que se enfocan exclusivamente en este tipo de transacciones. Sandstorm Gold o Silver Wheaton invierten en proyectos cercanos a producción y compran parte de su producción a precios más bajos acordados previamente. Para los mineros esta opción es cómoda, ya que no se diluye a los inversionistas y no se incurre una deuda en la empresa.

3) Regalías de Ingreso neto (Net Profit Royalty): Estas son más populares para los mineros que para los inversionistas. Debido a que el Royalty proviene del ingreso neto, el minero tiene el beneficio de que la regalía se calcula luego de restar todos los costos, haciéndola más rentable que una de tipo NSR. Estas regalías son usualmente trabajadas en proyectos que presenten menos riesgos que el promedio y para montos de inversión más pequeños.

Estos son los tres principales tipos de regalías disponibles, pero hasta el día de hoy siguen creándose empresas con nuevas propuestas para este vehículo financiero. Algunas ofrecen regalías con límites en la cantidad de dinero que pueden recibir, otras ofrecen regalías que varían su porcentaje dependiendo de la cantidad producida por la mina cada año. Uno de los ejemplos de regalías más recientes son las llamadas regalías convertibles, donde el inversionista presta un monto al dueño del proyecto y una vez en producción, tiene la opción de escoger entre la devolución del préstamo o una regalía en el proyecto.

Es claro que para un inversionista es mucho más seguro invertir en empresas listadas en la bolsa de valores. Esto es debido a que estas empresas son auditadas por terceros y esto facilita el manejo de cuentas para ambas partes. Aun así, empresas privadas pueden acceder a este tipo de inversión. Por ejemplo, si el dueño de una concesión está interesado en vender su propiedad, puede incluir un tipo de regalía sobre la propiedad como parte de la venta. Si los compradores llevan el proyecto a producción, el vendedor estaría asegurando un ingreso anual durante todo la vida útil de la mina.

Si tiene alguna pregunta o duda con respecto a regalías, o tiene algún proyecto en exploración o a la venta al que se le podría estructurar este tipo de contrato, siéntase libre de escribirme a vbrcic@sattvacapital.net o llamarme al 604-682-3070 para conversar al respecto.